Estado de la ruta de Cañuelas a Bahía Blanca
En RP 205 hasta Uribelarrea, el pavimento presenta huellas y la vía es angosta. Evitá la noche por la oscuridad y fauna suelta. Continúas hacia Lobos por buen camino con un tramo con peaje y escaso tráfico. De Lobos a Roque Pérez el asfalto es irregular con falta de señalización; frená a 60 km/h bajo el puente de ruta 41 por fotomultas. Hasta el cruce con ruta 30 y luego a Saladillo, el piso es mayormente bueno con pozos aislados y peaje inactivo. En Saladillo la RP 51 está despejada, aunque sus banquinas llevan maleza, mientras que el sector de Tapalqué tiene banquinas pavimentadas y permite ir a 120 km/h. Rumbo a Azul encontrás quince kilómetros sin reparar antes de la autopista RN 226 que incluye peaje. Al retomar RP 51 en Olavarría, circulá a 60 durante los primeros cinco kilómetros antes de retomar velocidad. El desvío por RP 76 es óptimo pero sus rotondas tienen señales confusas. Volviendo a RP 51 hasta Pringles, prestá atención a las huellas de camiones y escasa cartelería. Superada Pringles, esquivá veinte kilómetros de asfalto decapado por obras paralizadas y zonas cortadas hacia Frapal. Hasta Cabildo, el piso está muy deformado por el tráfico pesado. Al arribar a Bahía Blanca, enfrentás baches, reparaciones truncas, banquinas inexistentes, y falta de demarcación. La circunvalación está en obras, así que armate de paciencia y respetá el radar de 60 km/h en la autovía de ingreso.
