Habiendo estado en es hermosa y acogedora villa, he tenido la suerte de alojarme en las Casitas del Talar, lugar que me brindó una excelente ubicación (dado que se encuentra a una cuadra y media de pleno centro), una total tranquilidad (a pesar de la proximidad del mismo) y una excelente atención por parte de sus dueños (que viven en el recinto, lo cual es una ventaja adicional), Ernesto y Mónica, a los que les agradezco su permanente diligencia y preocupación para que pasara mis vacaciones como realmente lo deseaba, e hice.
Por favor, que me perdone Susana por llamarla Mónica. Gracias