Ruta0.com es una comunidad de viajeros de Argentina y Sudamerica, apasionados de las rutas y de conocer nuestra tierra, donde nos reunimos para contar experiencias y aprender de las de los demás.

Info General

Alojamiento

Que Hacer

Servicios

Fotos

Mapas

Clima

Foros

> > >

Colonia C.Pellegrini-Esteros Iberá Sept.06


2 conversaciones. Viendo del 1 al 2 1
daguza dijo el 23/10/06:
Viaje a Colonia Pellegrini el dia 16/09/06EL camino desde Mercedes (ctes) a C.Pellegrini son 120km de ripio bastante bueno (ruta pcial. 40), de cualquier modo para este tramo hay que calcular unas tres horas de viaje y en lo posible evitar hacerlo de noche ya que hay animales sueltos sobre el camino.Dos consejitos para los que no estén acostumbrados a manejar en ripio..más vale llegar tarde que nunca , muchos se confian y es muy fácil perder el control del auto en esta superficie .Mejor tardar un poquito más y no ir "volando",el auto no tendrá nunca el mismo agarre en ripio que en asfalto y muchos terminan enroscados por confiarse demasiado.Por otro lado cuando se cruzan con alguien de frente la mejor manera de evitar terminar con el parabrisas roto es cruzarse despacio;si el otro no frena seamos nosotros los que levantemos el piecito del acelerador...Para llegar desde Mercedes una opción puede ser contratar una traffic que hace el recorrido C.Pellegrini (sale 4 am!!) / Mercedes (llega a eso de las 8 am) y regresa saliendo de Mercedes tipo 12 para llegar a eso de las 15 hrs.Cuesta $25 por persona por tramo.Me dijeron que hay un colectivo regular que hace el recorrido una vez por dia pero no pude averiguar ni horarios ni costo, si me dijeron que no lo recomendaban ya que aparentemente es muy impuntual.Para salir desde C.Pellegrini hacia el Norte se toma la misma ruta provincial 40 que otros 120 km más adelante empalma con la nacional 14.OJO , este tramo de la 40 no está enripiado ,es arenoso y si llovió más vale dar la vuelta por otro lado .Cuando me tocó transitarla habia llovido tres dias antes y si bien encontré huellones y algunos charcos los pude pasar sin mayores problemas;supongo que 48 hrs antes solamente una 4x4 podria haber pasado por ahi .Colonia Pellegrini es un pueblo de unos 300 habitantes desparramados en una superficie de unas 7 x 10 cuadras ;antes de ingresar (viniendo desde Mercedes) se puede ver un centro de Interpretación y hay dos senderos para recorrer ,en uno de ellos habita una familia de monos Aulladores.Para llegar al pueblo se debe cruzar un puente tras el cual a la izquierda se puede encontrar un camping y la oficina de informes local.El pueblo es muy tranquilo , no hay cibers/discos/bares con lo cual las opciones para la gente joven se limitan bastante a la noche.Para alojarse la oferta se divide básicamente en Hosterias Familiares (con baño privado, sencillitas pero todas muy prolijas/limpitas) ó Lodges de Lujo.Las tarifas van desde los $50 la hab.doble en las hosterias a un promedio de $280 por persona en los Lodges (suelen incluir en la tarifa la Pensión Completa y algunas excursiones).Estos hoteles también pueden hacer el traslado desde Mercedes ó Posadas en vehículos 4 x 4 (con cargo adicional por supuesto).En el camping pude contratar un paseo en lancha por 40$ por persona ,dura unas dos horas y el mejor horario para hacerlo (dicho por la gente del lugar) es al mediodia.Durante el paseo pude ver Yacaré Overo , Ciervo de los Pantanos , carpinchos , Chajás ,una mamá yacaré con sus pichoncitos y una lista larga de aves.Por la tarde contratamos una cabalgata ($ 25 por persona) para ir hasta un palmeral que me habian recomendado , lamentablemente me quedé con las ganas ya que por razones varias no pudimos llegar hasta allá.De cualquier modo aprovechamos para recorrer el pueblo a caballo y pudimos ver que hasta el ranchito más humilde mantiene todo limpio ,la gente local está muy concientizada de la importancia del turismo y de ahí que cuiden hasta lo increible que no haya papeles ,botellas ó cualquier otra cosa tiradas (Turistas por favor repetemos eso !!).A la noche pudimos contratar un "Avistaje Nocturno" que no es otra cosa que un paseo en lancha por la laguna ;es imperdible la sensación cuando se para el motor y nos quedamos en plena oscuridad bajo el cielo totalmente estrellado con el ruido del bicherio como fondo....Por supuesto se buscan animales y de noche los ojos de los yacarés reflejan la luz del proyector como ojos de gato rojos.Yo recomendaria quedarse entre 2 y 3 noches ,probablemente en verano (alojándose en alguno de los hoteles de mejor categoria) se pueda disfrutar de la piscina y quedarse unos dias más.Daniel daguza@hotmail.comsuriviajes@yahoo.com.ar

pabloesteban dijo el 16/7/07:
El paisaje son sus pobladoresA esta altura del año no es siempre posible ni habitual tomarse unos días de descanso. Pero esta vez nos hicimos el espacio para conocer un lugar del país que teníamos pendiente: Los Esteros del Iberá en la provincia de Corrientes. Un paisaje tan litoraleño como podría ser el nuestro en la ciudad de Santa Fe, pero que al estar protegido como reserva provincial -desde hace casi 25 años- la fauna y la flora local están en todos lados en su “verdadero estado natural”, situación poco común en nuestra zona, y que además desde el 2002 está considerado uno de los humedales resguardados a nivel internacional.Como otros viajeros cuentan, llegamos a Colonia Carlos Pellegrini por el extenso camino de ripio al que se accede desde la ciudad de Mercedes. Era feriado (9 de julio de 2007) y hacia mucho frío, íbamos en auto. Una lluvia constante nos acompañó durante dos días, pero ello no impidió que saliéramos a conocer el pueblo, su paisaje, y fundamentalmente su gente. Por suerte habíamos cargado las botas de goma que para estos casos fueron muy útiles e imprescindibles.Los Esteros del Iberá ocupan una cuarta parte de la provincia de Corrientes, pero solo desde Pellegrini se puede ingresar libremente, ya que todo el resto de su contorno fue privatizado y en sus tierras se emplazan estancias que no son de acceso público.Nos habíamos comunicado con Julieta Balparda (de La Plata), responsable del hostel Rancho Inambú, que creemos fue la mejor opción y la que desde Santa Fe nos dio el último empuje para emprender el viaje, porque tanto los contactos por mail, telefónicos o por mensajes de texto, ya dejaban asomar la buena relación que con ella se podía establecer y también con la gente que trabaja allí y con sus amigos. Estuvimos en una habitación privada, y compartimos la cocina, los desayunos exquisitos y especialísimos de Julieta, los juegos de mesa y la exploración entre libros y mapas de toda la zona que junto a un mate, un café o un wisky hicieron de marco ideal para interminables charlas, proyectos, risas, anécdotas y espacio para las historias de vida de cada uno de los que allí estábamos.Cuando llegamos, en plena lluvia, la conocimos (en rancho Inambú) a Margarita, una viajera eterna de Buenos Aires que se sumó inmediatamente a nuestras caminatas, comidas, charlas y sesiones fotográficas… y hasta miró el partido de Argentina-México en el comedor Yacaruporá (que tendrá un capítulo aparte).La sensación más fuerte que nos quedó del viaje es la amabilidad de la gente y la alegría por los nuevos amigos que hicimos casi sin quererlo. En el comedor Yacaruporá, que está a cargo de Silvia (de Chajarí, Entre Ríos) y Jorge (de Cambá Trapo, Corrientes), que junto con sus hijos, Laura (hermana de Jorge) y Pedro (que hasta inventó una salsa que lleva su nombre) nos hicieron sentir inmediatamente de la familia. Nos prepararon comidas típicas, caseras, dedicadas, con los mejores sabores; esas que no se comen todos los días y que no se disfrutan tanto con estando en el Iberá. Silvia y Jorge, solo a los 15 minutos de conocerlos y de hablar sobre el Gauchito Gil y las costumbres folklóricas de la zona, nos invitaron a “compartir” con ellos su mesa… lo que para nosotros fue un gusto y una sorpresa. A partir de allí siempre nos sentamos en el mismo lugar: en la mesa de madera fuerte y amplia, pegada a la cocina y cerca de una ventana desde donde se ve pasar a todo el pueblo, en donde ellos desayunan, comen y toman mates todos los días entre argentinos y extranjeros, que al tenerlos como referencia no dejan de visitarlos.Fabián (de Colonia Carlos Pellegrini) que trabaja en Rancho Inambú, nos llevó en lancha a recorrer una porción de los Esteros, la Laguna Iberá, a la que se accede desde Pellegrini y que bordea a ese pueblo dándole sus imágenes características. Pudimos ver muchísimos animales y plantas, sacar fotos, usar los binoculares de Octavio, un loco porteño que en una camioneta con motor de camión estaba recorriendo parte del país con Juana, su perra. El último día decidimos hacer una cabalgata que fue guiada hasta los palmares del paraje Cambá Trapo por un joven de 17 años llamado José que es “nacido, criado y malcriado en Pellegrini” -como él mismo lo define- y que lamentablemente tiene que trabajar porque no puede seguir estudiando ya que en la zona existen escasas propuestas educativas o porque los costos son muy altos al tener que ir a vivir a otras localidades cercanas para continuar una formación.Otro paseo obligado por los lugareños, además del Centro de Interpretación donde está el Camino de los Monos por la selva, es el cementerio local, donde la característica es que las tumbas están pintadas por el color del partido político con el que simpatizaba cada una de las personas fallecidas. La estadía duró casi una semana, pero además de caminar, pasear, conocer los paisajes y charlar mucho, pudimos descansar. Los días parecen más largos. La noche es eterna, ya que el pueblo termina sus actividades muy temprano y son pocos los bares que abren hasta tarde, entre ellos La Cabaña. Por lo tanto a veces no “hay en que gastar”, y a esto lo agregamos porque es importante decir que todo es muy económico, aunque por supuesto hay otras opciones de viaje mucho más caras pero que son en estancias donde a los viajeros no les permiten ni salir a conocer el pueblo… son otras formas de turismo, que nosotros no preferimos ni elegimos.Cuando sale el sol, todo se pinta instantáneamente, los pájaros brillan, las flores comienzan a abrirse y los bichos salen a buscar calor en los bañados y las lagunas.La sensación de seguridad y de tranquilidad es aquella que desde hace mucho no vivimos en nuestras ciudades y que en Pellegrini es otro de sus patrimonios, además de los besos dobles, como se estila en la zona, los mates y los interminables abrazos, acompañados de historias atrapantes del litoral argentino. Nunca falta un chamamé o una chamarrita de fondo, aunque a los más jóvenes les gusta mucho la cumbia, que todos conocen.Estuvimos con otras familias tan contentas como nosotros por la experiencia, ambas pararon en Rancho Inambú; una de Paraná y otra de Rosario. El otro dato es que a los chicos este paisaje los atrae muchísimo, porque pueden conocer en vivo y en directo bichos (simpáticos carpinchos, adorables yacarés, temibles boas, alegres ciervos de los pantanos y miles de pájaros con colores indescriptibles) palabras en guaraní y vínculos que no son cotidianos para muchos. Seguramente vamos a volver, y claro que a los mismos lugares, porque allí están nuestros amigos… además, tenemos que conocer el gran quincho que Julieta está construyendo en Rancho Inambú que va a ser un amplio lugar común para disfrutar juntos, y también tendremos que visitar los nuevos espacios que Silvia y Jorge están agregando en Yacaruporá. Por eso decíamos que “ellos (ustedes) son el paisaje”… y en cuanto tengamos un ratito volveremos a visitarlos, tal vez con otros amigos, parientes o viajeros incansables a los que les gusta conocer cara a cara y palabra por palabra nuestros amplio y variado país…Mariana y PabloDe Santa Fe (16 de julio de 2007)marianarabaini@yahoo.compablotestoni@arnet.com.ar

 


 
2 conversaciones. Viendo del 1 al 21

 

Watch more!
Tu aporte
×
Login
×